FraGmentando
Un paria lumínico entre ese enorme foco y la lupa magnificadora de una realidad, extraviado dando vueltas sin orden, revueltas la ideas pierden la dirección y el rumbo disipado nunca planeado.
Sin provocar, incitando a lindar eso que traemos dentro
viernes, 26 de julio de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Un volver de sensaciones.
Los regresos en soledad son horribles.
Las huidas suelen tener el impulso de un cambio, la renovación o restauración de algo que nos afecta negativamente en el desarrollo deseado. Entonces el volver debería estar cargado de bríos nuevos que justifiquen plenamente el rumbo tomado de manera previa. Algo hice mal.
No sólo el autobús venia vació, también mis ganas de volver estaban carentes de todo sentido.
Las huidas suelen tener el impulso de un cambio, la renovación o restauración de algo que nos afecta negativamente en el desarrollo deseado. Entonces el volver debería estar cargado de bríos nuevos que justifiquen plenamente el rumbo tomado de manera previa. Algo hice mal.
No sólo el autobús venia vació, también mis ganas de volver estaban carentes de todo sentido.
martes, 16 de octubre de 2012
Entre tambores y partituras.
También, dudo que puede ser allá; entre verde por temporada, y el normativo amarillo de ese espacio vació y lumínico, diluido en sombras templadas, sometidas y tan entendidas en su cambio, espacio tan envolvente de murmullos de dulce sonido y plácido volumen que resultan de tu embeleso.
Modos tan particulares que se tiene al alcance en formas desordenadas ven una reconfiguración en la medida que tu comisura empieza a dibujar la primera mueca, que como titiritero, lía cordones a sus escenas móviles, tan las haces tuyas siguiendo un procedimiento singular y afable, pero todo esto sucede en un pleno desconocimiento de los resultados de la risa entera.
Tal cual, fragmentos en grises estados inertes, aburridos en lo mismo de siempre, empiezan a recoger dinamismo vertiginoso, y con una paleta de gamas claras, en un parpadear todo, absolutamente todo lo reconocible pierde lugar en el nuevo mundo que vos creas: si alguna vez, alguien previo de la posibilidad de tal peligro, el que se corre por perderse en una sonrisa, es que su inefabilidad entendía explicaciones.
Sólo quedan ganas de adentrarse en fusión liquida a esa sonrisa, que sin ser símil a los encantos que Ulises resistió, si es más fuerte, pero con esencia más encantadora.
Modos tan particulares que se tiene al alcance en formas desordenadas ven una reconfiguración en la medida que tu comisura empieza a dibujar la primera mueca, que como titiritero, lía cordones a sus escenas móviles, tan las haces tuyas siguiendo un procedimiento singular y afable, pero todo esto sucede en un pleno desconocimiento de los resultados de la risa entera.
Tal cual, fragmentos en grises estados inertes, aburridos en lo mismo de siempre, empiezan a recoger dinamismo vertiginoso, y con una paleta de gamas claras, en un parpadear todo, absolutamente todo lo reconocible pierde lugar en el nuevo mundo que vos creas: si alguna vez, alguien previo de la posibilidad de tal peligro, el que se corre por perderse en una sonrisa, es que su inefabilidad entendía explicaciones.
Sólo quedan ganas de adentrarse en fusión liquida a esa sonrisa, que sin ser símil a los encantos que Ulises resistió, si es más fuerte, pero con esencia más encantadora.
martes, 14 de febrero de 2012
El lugar a querer perderse por siempre.
Birlar a la vista y a de más sensualismos de esos estorbos que cargas a diario en la hipocresía de los deberes cotidianos, esos burdos pecaminosos que impide admirar toda la magnitud del germen sensible de un delirio provocado con el mayor dolo existente. Cómplice el suspiro de Enero, vemos tus luces robadas y colocadas por destino en el amarillo que juega con la oscuridad de la noche que inicia. Somos cuatro, pero tres nos perdemos en dos, que pretendemos mirar como un uno hermoso. Mirar el amanecer, el juego que simula al sol en las llanuras creadas a detalle, dos formas que son una bella realidad, que no se puede olvidar. Dos que al ser una refuta al olvido y la indiferencia de la función normal de la mente. jugar al boy Scuot a salir a explorar a media luz se arriesga a dejar la sensación santificada de lo pagano, alteran la idea que papá inculco.
La imagen siempre presente, el punto de unión, ese sostén sin el pernil, solo llena del aroma, la esencia lasciva como el quinto que tardo en llegar, pero solo porque estaba atrapado, ahora estamos completos adorándola, digna sin el negro de tela que la divide, solo la textura que llama a nunca dejar de explorar, a meterse todo y siempre probar su todo único.
El recaer e intentar sentir en momentos no tan adecuados debe verse siempre como un síntoma de haber sentido el corazón que lleva dentro y tal forma posee, cada latido es reacción de haberse atrevido a dormir en su recorrido borracho de cielo.
La imagen siempre presente, el punto de unión, ese sostén sin el pernil, solo llena del aroma, la esencia lasciva como el quinto que tardo en llegar, pero solo porque estaba atrapado, ahora estamos completos adorándola, digna sin el negro de tela que la divide, solo la textura que llama a nunca dejar de explorar, a meterse todo y siempre probar su todo único.
El recaer e intentar sentir en momentos no tan adecuados debe verse siempre como un síntoma de haber sentido el corazón que lleva dentro y tal forma posee, cada latido es reacción de haberse atrevido a dormir en su recorrido borracho de cielo.
domingo, 22 de enero de 2012
Espera en doce minutos
Bien, que no te termino por avenir y no te presto la atención recomendada por los que saben sobre el poner los sentidos al servicio del entendimiento, que cambias el discurso y el ritmo de comunicarme tu esencia, y que yo, por su parte, disperso la atención que buscas encontrar. Encaminas la posibilidad de discursos a encontrar el adecuado para situarnos en el punto G de nuestros intereses.
Las fechas exactas sirven para rememorar y mantener viva la sustancia, trascendiendo los mitos y siendo lo que es, por lo que fue y su es se trasforma bellamente en un es trascendente. Ahora si podemos encontrarnos en la argumentación misma, que si bien no es igual en toda su forma, si lo es su origen, y eso nos permite poder tener un punto nuestro, diverso y enriquecedor, pero puntillo en un sentir de ese que nos une, tu discurso cambiante y mi atención dispersa. Que todo tiene un plazo para cumplirse, que si, pero luego el plazo es infinito, nunca se invierte el tiempo para su realización. Nos deja sin esa posibilidad.
viernes, 20 de enero de 2012
A día de hoy
Del disco que lleva este nombre, es tomada en sí la canción que titula el texto. Aún cuando la base del ingenio sea esta, no refiere similitudes en el contenido, salvo un querer decir de la situación que domina. El trayecto constitutivo de Aute marca su expresión, su recorrido vital, su interpretación de sí, se desmarca de la provocación que ella le invoca. He ahí el único punto de encuentro. En un entorno total, en que esa ella nos desmarca de lo pueril formativo.
La intención provocada no se puede tomar como elemento equivalente a la intención que se desea provocar. Ojo ahí en no confundir, pues entonces la arbitraria circunferencia marcada por el deseo de entender, trasmuta en una grosera línea con fin o un simple dobles burdo, que en cualquiera de sus expresiones, con la fantasía negra de tus cabellos. Si partimos de la sensación que induce, esa misma, esa ella, lo inefable podría ayudar a su descripción, pero eso marcaría y dejaría ahí para siempre una ofensa natural para esa ella, culpable de la oriunda sensación propia del entorno, caído a placer y perseguidor furtivo, pues el permiso lo irrumpe en su génesis, cuando nunca lo pensó reconocer. Pero vale decir que la intención fue mía antes que del entorno, solo que su facilidad para andar en dónde sea le permitió anteceder a lo veleidoso de mi intención. Facilidad que permitió el hurto de la idea y cual el entorno no dio el crédito.
No es por rencor ni enojo, ni acción de rabieta, pero denunciar que el entorno perdió interés en su encomienda original de cubrir hasta lo insignificante por querer perderse y empaparse siempre en esa ella, es digna de un hombre diligente en la causa de su locura.
Culpar al entorno del abandono cruel, vuelve a su imputador trasparente a la mirada distraída de quién si le conoce a esa ella. El caer en su mirada o en el pecado de sus labios no es un deseo para todos, una cosa es querer el bien y la dignidad humana, empero no se debe confundir con el éxtasis a cualquier… ¡esa comisura!. Solo es entender el porqué del estado y la “decisión” del entorno. En un momento de auto reflexión culpe al entorno de mi situación y no a los virus de invierno, es él quien también oprime mis músculos para causarme malestar y trae tu aroma para que tu recuerdo oprima mi pulmón y la añoranza se refleje en dolor.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Incorpus
¡Sí! de reojo se alzan las cejas, solo de reojo porque no queremos que alguien se percate de la mirada cruzada quee nos regalamos. Los movimientos consecuentes no cambiaron al de los antecesores, bueno, en realidad esa es solo nuestra percepción, o lo que queremos que los demás vean. De cuando en cuando intentamos disimular y volver a lo que hacíamos antes de que todo siguiera o reiniciara, no sé, pero ahora solo sé que Aute dice, que el amor que nunca dice adiós solo hasta mañana; y pues nada, mis manos se entretienen como en esos, los movimientos de siempre.
Ahora soy yo el que levanta la mirada, lo hago solo por encima del armazón de mis anteojos, me siento como siento que se siente un anciano de esa película mexicana de medio siglo, más mira, ahora sos vos la que rehúye a mi búsqueda pasando tus ojos en curva a la recta que es la ubicación de mi mirada. Ese sentimiento que me provoca tu momento esquivo recorre todo mi cuerpo hasta regresar cuales olas al estrellarse en las orillas marinas y estancarse en mis manos que siguen con las mismas actividades.
La concentración nunca fue una mis virtudes y la distracción se empieza a apoderar de mis sentimientos, solo un instante, solo un instante es lo que espero que tus ojos me vean, solo un instante y no pido más por hoy, mis manos siguen en los suyo, pero ya sin la coordinación que le pueda ofrecer el cerebro, este ya se concentra en ti y tú te sigues concentrando en lo diverso a mí. Te voy conociendo más, te estoy observando toda, toda esa carita, me detengo en el contorno a tus ojos, te veo parpadear una y otra y otra vez, te voy tomando el tiempo el cual no varía mucho, escasas fracciones de segundo o solo una falta de ritmo en mi cuenta, a mi mente se le va sumando una imagen más de ti en una colección ya muy amplia.
Te observo, sé que sabes que sé que te observo, es parte de tu juego, me mides, quieres saber que tanto soy capaz por ti, lo sé o solo sé que no sé y me lo imagino o imagino que en alguna vez lo has pensado, sé que sientes mi mirada y no la buscas, no la quieres encontrar por el momento, ¿Entonces como le haces para que esta no se aleje de ti? porque no la quieres encontrar, pero tampoco quieres que se te aleje. Son cosas que me conducen o ya le perdieron supervisión a mis manos y no se ya lo que hacen, después veré el resultado de mi falta de atención, hay en todo esto algo que me impide alejar la mirada de tu contorno ovular, lo voy sintiendo. Poco a poco vas encaminando un tiempo tu mirada y retrocediéndola medio al encuentro que ambos queremos, yo sé que tengo que esperar. Ya perdí toda noción de en donde están mis manos.
No tengo que distraerme, lo sé o sé que lo debo hacer, lo lamento, me urge ubicar mis manos. Una leve mirada a la izquierda y no están, entonces hay en mí la necesidad que abriga a virar la cabeza por completo, siento que mi cuello va rechinando, hoy no me puse aceite, me hizo falta ¡descuido de un trasnochador! ya me distraje de nuevo. Entonces regreso la cabeza a su posición inicial y ahora me preparo para el giro opuesto. No, si, hoy no me eché aceite, este lado también rechina, pero es que no lo encontré en la mañana ¿Dónde lo habré dejado? No recuerdo haberlo cambiado de lugar, ya voy recordando, tiene tiempo que se me acabo y no lo he repuesto en la repisa que sujeta mis cosa personales ¿Cuánto tiene que se me termino?, ¡oh¡ ya vi mi mano derecha, pero ¿y la izquierda?
El aceite ya me preocupo, es mejor girar la cabeza y ponerla en su lugar, debí comprar el aceite desde antes que se terminara el anterior, ¿Cómo se me pudo olvidar lo de siempre? O demonios macanudos, no, el macanudo yo, bueno ya, luego lo…
Todo se detiene las fracciones justas para sentir lo necesario, estoy moviéndome en la inmovilidad de mi cuerpo, tu igual te mueves y tu cuerpo se queda en donde se conecto con mi vista, después de todo si le quitaste la curva a tu mirar… un frio te invade, lo siento en tus brazos, una nebulosa nos rodea, es una nebulosa extraña, azul, medio trasparente, linda, resplandeciente, aun vemos lo que dejamos en la superficie, ¡Ho! Mi brazo derecho esta desasiendo cosas por allá afuera.
Te escucho, me dices – te amo – no sé si a ti te sorprende tanto como a mi tu primer palabra no hablada, estas en el lecho de mi pecho y tus dos brazos en el costado de tu cara, tu oído derecho oye mis latidos, sabes que nada te sucederá en ese lugar ajeno al que nos hemos trasladado, nada, nada te asusta. Mis brazos rodean tus antebrazos y lo que se puede de tus codos, tu cabello cubre mis dedos cruzados y la cara izquierda de mi rostro se recarga en tu cabeza. No hacen fala las palabras. Una eternidad podría suspendernos ahí, pero no es el momento adecuo.
Tu cabeza va alzándose en esporádicos tiempos, pero intentando poseer un movimiento rítmico, todo va recorriendo lo que se tenga que recorrer con el único propósito, encontrar lo que está buscando. Tu nariz roza la mía, mis labios se juntan a los tuyos, pero me haces tan feliz al recordar que hay besos bonitos con solo juntar los labios sin más movimientos.
Disfrútalo caramelito mío – te digo – disfruta lo que has cosechado en mi, disfruta…
No recibo palabras como interrupción, en este espacio, la comunicación que formamos es telepática, lo que me orillo a parar fue tu pecho que me digo - no me hables por ahorita - me lo dijo cambiando su latido, me lo dijo y veo en tus ojos el brillo de toda comunicación.
Entonces te abrazo, fuerte, lo fuerte que se te podría abrazar, lo fuerte que me gusta abrazarte y sentirte junto… mi mano derecha recorre tu mejilla como camino para llegar a tu pómulo, tu sien, tu cabello de hermoso color natural, acariciarlo y ponerlo detrás de tu oreja, mis caricias te dicen la conexión que cambia lo superfluo del todo,
Entre caricias te planteo – Déjame ser lo que sabes que podría, lo necesitamos con fuerza y déjame ser la fuerza en la que también te apoyes. Tus necesidades las cubriré en todo, ninguna quedara fuera – No hay respuesta a lo dicho, más un reposo de tu cabeza en mi.
Sabes que soy un soñador, pero no sueño de más con mi vida... - Te declaro una cosa más a las muchas que ya he hecho. Bajo mi boca al encuentro de la tuya, un beso como es un beso.
Sabes que soy un soñador, pero no sueño de mas con mi vida… sabes que a ti te daría apoyos inusitados, sabes que rozaría lo inverosímil y lo haría porque te amo y porque en el sueño también y como en lo que no son tus pesadillas tu eres mi…
Un jalón me desubica de nuestra nebulosa y soy arrastrado a donde el bullicio absorbe a los persuadiles. Caigo de sentón tras la silla que me retenía, yo con las manos sujetando el piso como si este se fuera a caer si no lo hago, alzo la vista y te veo, tu mirada ya no le importa esquivarme, ya me mira directamente, ya solo me dice ¡veme! Veme que aquí estoy, veme como quieras verme.
Ya encontré mi brazo izquierdo, tiene presa mis dos pies.
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